Título: Matar es fácil (Murder is easy)
Autora: Agatha Christie
Traductor: C. Peraire del Molino
Fecha de lanzamiento: 02/06/2021 (original: 1939)
Editorial: Espasa
Páginas: 288
Precio: 15,90€
En el transcurso de un viaje en
tren, Luke Fitzwilliam se sienta junto a la anciana señorita Pinkerton, quien
le explica que en el pueblo de Wychwood están teniendo lugar una serie de
asesinatos, aparentemente perfectos, y le confía sus sospechas acerca de que la
próxima víctima será el doctor Humbelby.
Fitzwilliam no toma en
consideración los temores de la anciana hasta que, al día siguiente, lee en el
periódico que el doctor Humbelby ha desaparecido y la señorita Pinkerton ha
sido arrollada por un coche cerca de una comisaría.
¿Simple coincidencia? Para
averiguarlo, el señor Fitzwilliam decide trasladarse al enigmático pueblo para,
una vez allí, descubrir que no solo está repleto de secretos, sino que,
escondido entre todos ellos, esperando el momento ideal para volver a actuar,
se encuentra el asesino.
Opinión
“Matar es fácil, mientras nadie
sospeche de uno. Y, además, el culpable es la última persona de quien se sospecharía”
Matar es fácil ha sido mi primera lectura del club
“Agatha Christie: 12 mesos, 12 libres”, y la verdad es que me ha encantado. Además,
como curiosidad, la leímos en junio, ya que la historia transcurre en la
víspera de San Juan.
Y hablando de ambientación, la
novela se desarrolla en uno de esos tranquilos pueblecitos de la campiña
inglesa donde, en teoría, nunca pasa nada… hasta que empiezan a acumularse las
muertes. Mientras leía no podía evitar imaginarme el escenario como si fuera un
pueblo de “Downton Abbey” con sus mansiones, sus jardines perfectamente
cuidados, los personajes vestidos de época y esa calma tan británica que
esconde más secretos de los que parece.
Aquello que más me costó fue el
principio. Agatha Christie dedica bastante tiempo a presentar a todos los
personajes y, durante los primeros capítulos, tuve la sensación de estar
asistiendo a una especie de presentación en sociedad donde iba conociendo uno
por uno a todos los habitantes del pueblo. Es una parte necesaria para el
desarrollo del misterio, pero eso no quita que sea aburrida.
Una vez superado ese inicio, la
lectura se vuelve mucho más ágil y amena. Está narrada en tercera persona y los
capítulos son bastante cortos, así que es muy fácil caer en el clásico "un
capítulo más"... y cuando te das cuenta ya has leído cinco.
Y luego está lo que suele pasarme
con las novelas de Christie, sospecho de todo el mundo… menos del asesino. Esta
vez estaba convencida de que había atinado por un detalle que me recordó a otra
de sus novelas. Pensé: "Esta vez sí". Pero no. Habría sido demasiado
fácil. Una vez más, Christie consiguió engañarme.
Hubo un aspecto que me hizo muchísima
gracia: cada vez que aparecía el doctor Humbelby, mi cerebro empezaba a
tararear El vuelo del moscardón (también conocido como El vuelo del
abejorro). La culpa la tiene el parecido entre el apellido Humbleby y “bumblebee”,
abejorro en inglés.
¿Qué es lo que menos me ha
convencido de la novela? La subtrama romántica. Me ha parecido bastante floja y
poco desarrollada. La Reina del Misterio era una maestra construyendo enigmas,
creando asesinatos imposibles y culpables que no te esperas; pero el romance no
era su punto fuerte.
En general, me ha parecido una
lectura entretenida. Quizá el principio requiere un poco de paciencia pero resultado
merece la pena, especialmente si quieres resolver el caso antes que Luke
Fitzwilliam (aunque os recuerdo que yo estaba convencidísima de que tenía el
caso resuelto).
Me han dicho que hay una miniserie
en Movistar+, pero aún no la he visto, Cuando lo haga, os contaré.
“Tomemos como ejemplo a un asesino,
¿Qué es lo que hace que a un asesino lo atrapen? ¿La destreza o la maldita
suerte?”
¿Y tú, qué piensas?
Más citas que me han llamado la
atención:
“Un lunático homicida a menudo
mata, según él, en defensa propia. Pero está claro que muchos asesinos son
seres tan sanos como usted o como yo”.
“… un hombre asesinado no puede
reposar en su tumba. Hay una creencia muy interesante: dicen que la sangre de
un muerto vuelve a matar si su asesino lo toca”.
“Un hombre con la mentalidad de un
niño es la criatura más aterradora del mundo”.




