Título: Sangre en la piscina (The Hollow)
Autora: Agatha Christie
Traductor: Guillermo López Hipkiss
Fecha de publicación: 2004 (original: 1946)
Editorial: molino
Páginas: 254
Precio: 6,00€
El doctor John Christow se debate
entre tres mujeres: Gerda, su actual esposa, Henrietta Savernake, su amante y
una conocida escultora, y Verónica Cray, una actriz con la que estuvo prometido
hace años. Hercule Poirot, que ha alquilado una casa vecina, ha sido invitado a
cenar por la misma anfitriona que los ha reunido a todos. Cuando Poirot llega,
lo primero que ven sus ojos es al doctor Christow desplomado en el borde de la
piscina y a su esposa Gerda que empuña a su lado un pequeño revólver. Sangre
en la piscina es una nueva de las aventuras del siempre interesante
Hércules Poirot.
Opinión
“Y de pronto, o ésa fue la impresión
de Poirot, le pareció que en todo aquel grupo sólo había una persona viva de
verdad: el hombre que estaba a punto de morir”
Sangre en la piscina, el tercer libro de nuestro CL de Agatha Christie me ha recordado a la serie ‘Crimen
en el paraíso’. Aquí, el detective también muere en una piscina delante de
todos sus amigos y, aparentemente, nadie sabe quién ha sido. La única
diferencia es que es asesinado con un picahielos y no con una pistola.
Empezaremos por el principio.
Cuando iba andando con una amiga hacia el punto de encuentro del club (la
cafetería de un gimnasio jajajaj), me preguntó: ¿en serio que los llamabas la
familia Alcatel?” y yo: “Pues sí, así es más fácil de pronunciar que Angkatell”.
Y me responde: “Sí, es que Agatha Christie pone unos apellidos muy ingleses y
luego los nombres son Juan, Enriqueta, David, Eduardo…”. En este momento, os
juro que pensé que me había leído otro libro, pero es que en su edición se
traducen los nombres.
Después, la portada. Le pregunté a
una compañera qué tenía que ver ese dibujo con el crimen y me dijo: “Pues la
escultura de Henrietta y el cincel que usa”. Y yo “Ah sí, claro. No lo había
relacionado”.
Un libro que me ha gustado, una
situación aparentemente sencilla que, en realidad, no lo es. Diálogos,
desavenencias entre los personajes, pistas, pequeños detalles… todo suma en la
construcción de esta aura de misterio. Y precisamente eso es lo más curioso de todo:
el misterio no se centra en descubrir quién de los presentes ha sido, sino en
intentar entender qué está pasando, qué tipo de confabulaciones existen entre
ellos. Y cuanto más se conoce a los personajes, más se sospecha de ellos; una
mirada, una conversación… incluso un silencio lo cambia todo.
¿Lo recomiendo? Sí. Si te gustan
los misterios en los que todos parecen tener un motivo y nadie está libre de
sospecha. Pero nada de intentar descubrir el asesino antes de tiempo, sino que
hay que disfrutar de la lectura.
Y ahora tengo la necesidad de saber
una cosa: ¿vosotros habríais aceptado esa invitación a cenar después de ver la
piscina?
Curiosidad: el libro original se
titula The Hollow, el nombre del pueblo del jinete sin cabeza. Ahí lo
dejo…
La muerte para él no tenía nada de
gracioso. Y he aquí que le habían preparado, como broma, una escena
novelesca.
Porque lo que estaba contemplando
era la escena de un crimen muy artificial. Junto a la piscina se hallaba el
cadáver, artísticamente colocado, con el brazo extendido, y hasta un poco de
pintura roja goteando por el borde de cemento al agua. Era un cadáver
espectacular, el de un hombre rubio, bien parecido. De pie junto al
cuerpo, revólver en mano, había una mujer baja, de edad mediana, fornida
y de rostro inexpresivo.







