Título: Se
lo merecen
Autor:
Nicolás de Paula
Autopublicado
Páginas: 367
Precio:
15,96€
Tres vidas rotas por el horror.
Marta, le
destrozaron la cara con ácido.
Olivia, la
violaron sin escrúpulos en un festival.
Carmen,
asesinada brutalmente mientras trabajaba.
Sus agresores nunca temieron las consecuencias. Hasta
ahora.
Uno a uno, están apareciendo muertos. No hay pistas, no
hay sospechosos. Solo un mensaje grabado a sangre en cada cuerpo: NO TENGAS
MIEDO.
La venganza ha comenzado, pero la verdadera pregunta no
es quién está detrás. La verdadera pregunta es… ¿Se lo merecen?
Opinión
‘… quien pierde la vida no siempre es considerada una
víctima inocente’
¿Quién no ha oído la frase: segundas partes nunca fueron
buenas? Este no es el caso de Se lo merecen; un thriller
psicológico, oscuro y adictivo que explica cómo tres mujeres han sufrido abusos
sexuales. Años después, los agresores son sospechosamente asesinados y aparecen
con un tatuaje bastante curioso grabado en el pecho. Entre momentos tensos y
giros inesperados, te acabas preguntando: ¿hasta dónde está justificado tomar
la justicia por la mano?
–¿Crees que el
supuesto asesino está haciendo lo correcto?
Helena piensa la respuesta.
–El problema es
que no lo sé.
–Entonces, no
deberías estar aquí.
Aquel que se ha leído La vida no es justa recordará
que la primera y la última frase del libro era: ‘No tengas miedo’. En este
caso, ‘No tengas miedo’ es el mensaje que aparece tatuado en las víctimas… ¿o
los agresores?
Yo no soy un asesino, o al menos no en los términos convencionales. No mato
por alevosía, ensañamiento ni por recompensa; simplemente soy una persona que
valora la verdadera justicia, pero si hablamos de matar a alguien, sí, soy un
matador. No soy un asesino en serie que corre apresurado a coger un puesto de
reconocimiento para que le teman o producto de algún trastorno mental,
pareciendo haberse olvidado de lo que es justo.
Una novela que me ha hecho dudar de quién es el asesino.
No de si se trata de un personaje u otro (que tampoco he acertado jajajaj).
Todas las pruebas apuntan a uno. Aun así, no me lo acababa de creer porque
conocía su personalidad y no lo veía posible. Algo no encajaba. “¿Será que hay
algo más o simplemente es mi imaginación jugándome una mala pasada?” pensaba.
Mantiene el ritmo a contrarreloj y cada capítulo está
narrado desde el punto de vista de un personaje. Y hablando de personajes, nos
encontramos con los de siempre: Vence, Solid, Diana y Carlota, y otros nuevos:
Sapi (Sapientia) Helena, Vi, Pirática (Ana)… Todos ellos evolucionan al mismo
tiempo que la historia.
En definitiva, este libro es una digna continuación del
anterior manteniendo el mismo nivel de tensión. Y, como en La vida no es justa,
aquí os dejo unas frases que me han transportado a mi adolescencia:
“Lo que empieza dulce, al final se amarga; y lo que al principio es amargo,
se endulza”. Típica frase que habría puesto hace quince años en mi estado
del Messenger.


No hay comentarios:
Publicar un comentario