Título: Entre los muertos
Autor: Mikel Santiago
Fecha de publicación: 2022
Editorial: B de Bolsillo (Penguin)
Páginas: 477
Precio: 22,70 €
Hay muertos que nunca descansan, y tal vez no deban hacerlo hasta que se les haga justicia. Nadie lo sabe mejor que Nerea Arruti, agente de la Ertzaintza en Illumbe, una mujer solitaria que arrastra también sus propios cadáveres y fantasmas del pasado.
Una historia de amor prohibida, una muerte supuestamente accidental, una mansión con vistas al Cantábrico donde todos tienen algo que ocultar y un personaje misterioso conocido como el Cuervo cuyo nombre aparece como una sombra a lo largo de la novela. Estos son los ingredientes de una investigación que se irá complicando página tras página y en la que Arruti, tal como descubrirán pronto los lectores, será mucho más que la agente encargada del caso.
Opinión
“Hay muertos que nunca descansan, que no deberían descansar”
Entre los muertos, la última novela de la trilogía de Illumbe. Leída esta, ya solo me quedan tres, de momento (espero): El mal camino, El hijo olvidado (en proceso de lectura) y Cuando llega la noche. Mikel Santiago es un escritor que me gusta mucho, admiro la manera en que escribe, tiene una voz narrativa única y un estilo lleno de matices que aporta profundidad a la lectura. Además cada párrafo, cada frase, cada palabra está elegida meticulosamente.
Siempre he pensado que hay algo puro y terrorífico en adentrarse en la naturaleza por la noche. La sensación de que está sola con las estrellas, con el mar, con la luna; de que, por un instante, todo esto te pertenece, con toda su belleza y con todo su peligro. Caminar entre pinos hasta dar con un acantilado. Un mar rugiente, una costa de arrecifes negros velada entre nubes y brumas. Podrías caerte, romperte un pie, podrías incluso toparte con un jabalí despistado y que te arrollase. Romperte el fémur y terminar agonizando en una espiral de dolor y frío hasta que alguien te encontrase tu cuerpo empapado y muerto quizá un par de días más tarde.
Como ya dije en la reseña de El mentiroso, uno de los elementos que me fascinan de Mikel Santiago es la presencia de la música en sus novelas. En este caso, vuelve a ser la guitarra como en El extraño verano de Tom Harvey, El mentiroso y En plena noche; pero, y ahora vengo con una contradicción, no es la protagonista quien la toca, sino que es Orizaola, el compañero de Arruti.
A diferencia de En plena noche, que leí todo de un tirón, en este libro me ha pasado como en El mentiroso. Al principio del libro la lectura ha sido más pausada, teniendo en cuenta todos los detalles que iban sucediendo; pero a la mitad del libro, cuando la trama se intensifica, me ha sido imposible dejar de leer para saber qué estaba pasando.
Aquí también se menciona a Félix Arkazo, el escritor de El baile de las manos negras. Y hay otra conexión, Nerea Arruti, la policia que ayudó a Diego Letamienda con el caso de Lorea Vallejo. Aquí es la protagonista, que no solo forma parte de la investigación como policía, sino que también está directamente implicada en el caso.
Aparece Rubén, el dueño del Bukanero; el botecito junto a la isla de Izar-Beltz… Pero no diré más porque así lo pide el autor al final de la novela, aunque podría contar muchas cosas más.
Una mezcla entre novela negra, thriller rural y drama psicológico. Una historia que te obliga a leer “solo un capítulo más” hasta que amanece.

No hay comentarios:
Publicar un comentario