Título: Jotadé
Autor: Santiago
Diaz
Editorial: Alfaguara
Fecha: 13/03/2025
Páginas: 392
Precio: 20,90
€
Es
una calurosa noche de julio en Madrid cuando dos hombres son destripados y
lanzados al vacío desde un puente de la M30 en lo que parece un siniestro
ajuste de cuentas entre clanes. Sus vísceras aterrizan sobre un descapotable
que termina hundiéndose en el Manzanares con sus ocupantes, tres chicas que
volvían de fiesta. Una de ellas fallece en el acto: es la hija pequeña del
comisario, quien exige a sus agentes respuestas rápidas y poco ruido en los
medios.
Se
trata de una orden casi imposible de cumplir por el subinspector Jotadé Cortés,
el único policía gitano de su comisaría y un irreverente sin remedio que
aborrece las jerarquías y acostumbra a saltarse las normas. Pero todos saben
que también posee una intuición por encima de la media y que fue el hombre de
confianza de la inspectora Indira Ramos en su último caso. Leal a sus
compañeros y respetado en la calle, Jotadé se encontrará en una encrucijada que
le obligará a volver a un pasado incómodo y a hacer lo imposible para proteger
lo más importante de su vida.
Opinión
“…si
varios hombres se paralizan al sentirse observados es por algún motivo…”
Una de las cosas que más me sorprendió (no sé muy bien el
porqué) fue descubrir el nombre completo del protagonista. Solo sus padres lo
llaman así, y al principio no sabía de quién estaban hablando… hasta que lo
entendí.
Jotadé empieza
fuerte. A dos hombres les rajan la tripa y, cuando los cuelgan del puente,
salen sus vísceras volando hacia el Manzanares. Una escena brutal que da
bastante asco, la verdad. Y para colmo, en ese justo momento, yo estaba pasando
por el Manzanares… Imposible no
imaginarlo.
Este thriller oscuro y perturbador toca distintos temas. No
se centra solo en la violencia y el crimen, sino que también explora los
límites entre el bien y el mal, la ética dentro del crimen, la doble moral
social, y el conflicto interno que surge al vivir entre la violencia y la
culpa. No es la típica novela de asesinatos, va más allá y ofrece una mirada sobre
la fragilidad humana.
Su ritmo es muy rápido, casi vertiginoso: capítulos
cortos, narración ágil, directa y clara. Mantiene una tensión constante, a la
vez que se describe perfectamente a los personajes que, pese a lo que hacen,
consiguen generar cierta empatía. Incluso aparecen momentos de humor.
—Como dijo Maradona —se arranca James—, si la montaña no
se mueve, que se mueva otro. O algo así.
—No fue Maradona —lo corrige Alba—. Fue… ¿Maluma?
Iván ahoga una carcajada.
Además, el uso del diálogo es otro punto fuerte, ya que
te permite leer entre líneas. Muchas veces lo
importante no es lo que se dice, sino lo que se insinúa.
Jotadé es
una de esas novelas que se leen con ansia (yo me la leí en dos días), no puedes
despegar los ojos del papel y, además, el final de cada capítulo te deja en suspense,
lo que te incita a seguir leyendo. Y, aunque al principio del libro, el protagonista
me desconcertó, al final ha conseguido cautivarme: “¿Como es que eres policía siendo
gitano?”
Ser
gitano cierra muchas puertas en el mundo payo, y, si además eres policía, las
puertas se cierran también en tu propia comunidad. Jotadé no se avergüenza de
ser ni una cosa ni la otra, aunque, eliminando una de ellas de la ecuación, su
vida sería mucho más sencilla.
¿Recomiendo la novela? Sí, sin dudarlo. Obviamente te
tiene que gustar a novela negra. Pero si buscas personajes complejos, una trama
bien construida y un estilo narrativo potente, este libro te encantará. Habrá segunda
parte, espero que no se haga esperar.
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